Religión y cultura, epítome inspiracional de Dolce & Gabbana
- Victor Tarango

- 15 jul 2018
- 2 Min. de lectura
Actualizado: 20 jul 2018
Solo la dupla italiana puede concebir una dialéctica perfectamente equilibrada entre dos tópicos transversales.

Por una curiosa paradoja, los diseñadores Domenico y Stefano han elegido dos temas polémicos socialmente para inspiración de múltiples colecciones. Desde años atrás han sido voceros de la idea que los opuestos se atraen, y a través de diseños dignos de ser llamados piezas de arte, la pareja presenta conceptos arriesgados, donde mezcla lo religioso con lo profano y hasta lo católico con lo erótico, sin dejar de lado el trasfondo histórico.

Este año fue sede de una de las celebraciones más controversiales de la Gala del Met: Heavenly Bodies, Fashion and the Catholic Imagination. Como cada año, la Gala dio de que hablar, y uno de los diseñadores que acaparó las cámaras, fue Dolce & Gabbana con la actriz Sarah Jessica Parker, quien portó un vestido con referencia papal y un tocado en oro que incluía un belén por dentro. Las criticas no se hicieron esperar y todas apuntaban a éste como uno de los mejores looks del evento.
El hecho religioso es una de las cuestiones que mas han llamado la atención de los medios, y nuevamente se hace presente en el desfile #DGLovesMexico, una de las odas a la moda más importantes que ha presenciado nuestro pais. Con una inspiración meramente mexicana, los diseñadores presentaron una colección que les tomó más de dos años en preparar. Finalmente, el resultado fue protagonizado por dos de las mujeres mexicanas más reconocidas internacionalmente: Frida Kahlo y la Virgen de Guadalupe, representando la cultura y el arte respectivamente.

La entrega más reciente nos dirige hasta Italia, lugar que vio nacer a la marca. Lago de Como presenció a los artífices de la rebeldía mostrar elementos que no pierden la sintonía con su sello personal. Villa D’Este, una residencia renacentista con jardines lujosos recreó un escenario colorido con flamencos, ardillas, mariposas y flores para que 120 piezas artesanales recorrieran su grandiosa escalinata de piedra.
Entre el desfile, destacaron elementos internacionales, Dipti Sharma, portó y diseño un sari de aspecto ostentoso, vestido tradicional de las mujeres de India. También, Halima Aden, con aspecto más humilde, vistió una túnica adornada con plumas de avestruz y un turbante hecho por ella misma. Estampados con motivos religiosos, pendientes y cadenas con cruces; monjas y monjes atendiendo a los invitados. No se puede interpretar de otra forma más que una celebración a la diversidad.
La firma se ha dedicado a captar las continuidades y las semejanzas que se dan entre estos temas, sin negar los contrastes de las estructuras. La universalidad y la secularización de la sociedad son un parteaguas que ha dado apertura a la libre expresión sin transgredir una cultura impregnada de prejuicios.








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